domingo, 7 de diciembre de 2008

Por la sierra

Acabamos de llegar de puente. De medio puente, de hecho. No está mal tener un día de descanso antes de reincorporarse a los quehaceres diarios. ¡Pero si el puente eran solo tres días!. Bueno, así contentamos a mi mamá (para que luego diga que no salimos) y a mi papá (para que luego diga que nunca estamos en casa). Hemos pasado un par de días, en definitiva, en una casa que el tito Rafael (el hermano de mi abuelo Juan) tiene en la sierra de Badajoz. Concretando un poco más, en Cabeza la Vaca (tiene nombre de pueblo de Mortadelo y Filemón), por alguna zona al norte del pueblo propiamente dicho; por aquí más o menos.

Íbamos con mis titos Alberto e Irmina y luego llegaron mis abuelos Juan y Lolita, y allí estaban también Nono y Noni (de verdad, no es broma), unos amigos del tito Rafael y de la tita Olga, y el Nemesio, el amigo local de los titos (así, con artículo incluido). Un montón de gente. ¡Ah!, y trufa, claro.

No hacía mucho frío, pero estuvo nublado durante los dos días y el domingo llovió todo el tiempo. ¡Perfecto para estar junto a la chimenea!.


Vimos las cabritas y los cerdos del Nemesio, dimos algunos paseos cuando el tiempo lo permitió y sobre todo comimos (sí, yo también) mucho. ¡Un buen calentamiento para lo que se nos viene encima!