Esta madrugada, sobre las cinco más o menos, POR FIN nació Nicolás, el niño de Trigueros y Esperanza, los amigos de mis papás. Literalmente hubo que ir a por él, porque si se le deja, cualquiera sabe cuándo se hubiera decidido a salir.
4 kg y 54 cm de chiquillo (casi el doble que yo). Ya está medio criado, o como me decían a mí, "ya ha echado la ruína fuera".
Bueno, a partir de ahora, los papás y abuelos, ¡a limpiarse la baba!.