domingo, 16 de noviembre de 2008

La biblioteca

Es curioso cómo los políticos hacen pocas cosas bien cuando no son del color favorito de mis papás (los que sí son tampoco están para tirar cohetes). Sin embargo, a veces, como por casualidad, hay algunas cosas que tenemos que aplaudir sin pensar en quién o cómo se ha hecho. Una de ellas es la Biblioteca de Mairena. Es la Biblioteca de Alejandría de la provincia.

¿Pero no soy muy pequeña aún para frecuentar esos lugares?. Lo que ocurre es que hay algunas zonas para peques y me lo paso muy bien allí. Mis papás me llevan una vez cada 15 días, más o menos. Es decir, cuando van a caducar los libros que nos llevamos prestados y vamos corriendo el último día a devolverlos o renovarlos. Allí suele haber otros niños como yo.

A veces es mi papá quien se pone a leer conmigo.


Y otras veces, mi mamá.


Aún no sé leer, claro, pero me van enseñando poco a poco. Por ahora están intentando que tire los libros al suelo de uno en uno.

Pero para qué nos vamos a engañar. ¡A mí lo que me gusta es revolcarme por el suelo y jugar con los otros niños!.