En vista de que he sido una niña muy buena y que en los días que quedan ya no hay posibilidades de inclinar la balanza del lado negativo (o eso debe creer Papá Noel), pues se ha decidido a ir dejando ya algunos regalos.
Para empezar, me han traído, Papá Noel y mi mami Lolita, una moto y ya llevo varios días correteando por la casa. Incluso me atrevo a hacer malabarismos. Hay truco: con esas ruedas tan gruesas...