Incluso fue más divertido porque mi amiguita Carmen estaba conmigo y me ayudó a cantar el Cumpleaños feliz. Como en otras ocasiones, a la anfitriona le cuesta un poco soplar las velas cuando está Carmen cerca.
Aprovechamos también para felicitar a mi tita Irmina, que cumplió 30 años el pasado sábado, pero no pudimos celebrarlo con ella porque estuvo en la playa con mi tito y unos amigos. Doble cumpleaños y dobles regalos.
Disfruté mucho con la fiestecita y con mi amiga Carmen. Me llevo muy bien con ella y ya no nos peleamos nunca por los juguetes. Bueno, casi nunca.