miércoles, 10 de febrero de 2010

Una tarde en el circo

Una tarde en el parque, una tarde en el circo,... solo falta que mis papás me lleven a la ópera de noche y esto va a parecer una colección de películas de los Hermanos Marx.

Bueno, en realidad no era un circo porque no estábamos bajo una carpa. Estábamos en un salón donde habitualmente se celebran bodas, pero había payasos, contorsionistas, una ilusionista, Doraemon, Micky, Minnie y más. Además fui con mi amiguita Carmen, sus papás, los míos, claro, y mi abuelita, con lo que me lo pasé mucho mejor. Mi papá tiene el mérito añadido de que a esa hora jugaba el Betis y prefirió venir con nosotros. Bueno, a lo mejor vino porque así tenía una excusa para no verlo. Sinceramente, creo que se divirtió más aquí.