viernes, 23 de octubre de 2009

Pintura de dedos

¡A estos papás no hay quién los entienda! Siempre procurando que esté todo muy limpito y ahora van y me insisten en que me ensucie las manos y lo llene todo.


Estas pinturas de dedos me las regalaron mis titos Alberto e Irmina hace tiempo, pero hasta ahora no habíamos tenido ocasión de utilizarlas. Quizás por falta de tiempo y también por el temor de que yo me pusiera a redecorar la cochera.


Lo cierto es que me porté muy bien (mi mamá sólo ha tenido que limpiar el sofá de la cochera y un par de cojines) y me divertí muchísimo. Mi mamá dice que la próxima vez será con plastilina, o al menos hasta que se seque el sofá.