Esta mañana fuimos a dar una vuelta por la Feria antes de ir al Mercadona. Nos asomamos a la caseta municipal, la única que estaba abierta, y, cómo no, había gente tomándose una cerveza. Nos saludan desde el fondo ¡Trigueros y Esperanza!. Claro, como Nicolás se niega a salir todavía, sus papás pasan el tiempo en la Feria (que es de los mejores sitios para pasar el tiempo). Total, que volvimos a casa sin ir al Mercadona y porque me tenía que tomar la fruta, que si no...Esto es lo que se dice "enredarse".
Y con tanto hablar ya de Feria, mi mamá se ha puesto a probarse trajes y complementos, ayudada por mi tita Laura. !La verdad es que vamos a ser las dos flamencas más guapas¡.
¡Qué sería de este blog sin las bodas!. En esta ocasión le toca al primo Manolo y Eva.
Para empezar, mi mami Lolita vino a casa a ayudar a mis papás a arreglarse , porque solos tardan muchíiiiisimo . Antes de llegar yo, ya iban justitos a todas estas ceremonias, así que ahora...
Ya en la iglesia (el Convento del Viso), me encontré con mis abuelos Manuel y Asunción, mis titos Laura y Dioni y un montón más de titos y primos.
El tito Juan y la tita Conchi estaban muy elegantes (y los padres de Eva, claro).
Todos estábamos muy contentos porque había primos que hacía mucho tiempo que no nos veíamos (incluso algunos ni sabían que yo había nacido) y eso se notaba también en los novios.
Luego yo me quedé en casa de mis abuelos Juan y Lolita. Como era una cena, iba a acabar tarde y yo tendría mucho sueño, así que esta noche pasada ha sido la primera que he dormido fuera de casa. Aunque a mí me hubiera gustado ir. ¡Siempre la diversión para los mayores!. Aunque, bueno, también me lo pasé muy bien en casa de mis abuelos.
El Viernes Santo mis papás me preguntaron si quería salir con ellos a ver la Vera-Cruz, pero les dije que estaba muy cansada, así que me dejaron con mi mami Lolita y ellos se fueron solos (sin mí) a ver la Semana Santa. Ya había tenido suficiente con los otros días.
El sábado vinieron de visita los primos de Badalona que estaban en Dos Hermanas y con ellos fuimos a ver la Soledad. Tuvimos que volver a casa "precipitadamente" de nuevo (que yo a partir de las ocho lo que quiero es bañarme y estar tranquila en casa; cuando tenga 15 años ya me desquitaré: se van a enterar mis papás lo que es no volver a casa...). De todas formas, empezó a llover al poco tiempo (si aquel aire no era normal) y la cofradía se recogió, con lo que dimos por concluida mi primera Semana Santa.
Ahora volvemos a la rutina: el trabajo, jugar con mis papás,...
Pero por poco tiempo: este fin de semana tenemos la boda del primo Manolo y luego...¡FERIA!, con mis primitos y mis titos de Francia, que estoy deseando que lleguen ya.
La mañana de Jesús amaneció muy soleada y un poco calurosa. Llegamos a la Plaza de las Flores y allí esperamos a que pasara la cofradía.
Aquí estoy con mi amiga Sofía, que de los siete que estábamos en casa es la que mejor se ha portado y la que menos se ha escuchado:
David estaba muy emocionado porque iba a ver a los "rumanos" que habían secuestrado a Jesusito.
Mi papá y mi mamá me estuvieron dando paseos por la plaza y de nuevo todo el mundo se paraba a decirme lo guapa que estaba (pero si eso ya lo sabía yo), incluso los nazarenos.
Jose, Mª Cruz, David y Sofía se lo pasaron muy bien y han disfrutado mucho, al igual que nosotros con ellos. Han prometido volver pronto por aquí. A ver si es verdad.
Por la mañana, todavía amenazando lluvia, fuimos a la Casa Hermandad de la Humildad. El Jueves Santo por la mañana imponen la medalla de la Hermandad a los nuevos hermanos, entre ellos, yo. Fuimos con Jose, Mª Cruz y los niños y mi abuela Asunción.
Allí me puso la medalla Andrés "el Sacristán", que para eso (y otras cosas) es el Hermano Mayor. Había mucha gente haciéndole fotos a los pasos ya adornados con las flores.
Por la noche, menos mal que ya no llovía. Salimos todos a ver la cofradía, muy arreglados y yo con mi traje de nazareno.
Nos pusimos a verla pasar en la calle Ancha.
Yo estaba muy atenta, ya que todo era nuevo para mí: la música, los olores, las luces,...
Todo el mundo se paraba y me decía lo guapa que estaba vestida de nazareno. Nos encontramos también con María, la hija de Mari, que era la encargada del incienso:
Fue un día muy bonito, aunque al final ya estaba muy cansada y me puse a llorar un poquito (bueno, bastante tirando a mucho) y tuvimos que volver un poco precipitadamente. Yo es que a partir de las ocho de la tarde ya no me tengo en pie...
Como era previsible (según una teoría de mi papá que dice que cuanto más días de fiesta seguidos vengan, menos sale la gente), nos saltamos el Cristo de la Cárcel del "Martes Santo", esperando el estreno del Cautivo el miércoles.
¿Cuántos días seguidos habrán pasado sin llover?. Bueno, algún día debe ser el primero y fue hoy. El Cautivo deberá espera a otro año para estrenarse. Así que mis papás me llevaron a la iglesia de la Barriada a ver por lo menos el paso.
Solo tienen el paso del Cristo y está aún por terminar. Tienen que tallarlo y luego dorarlo, un trabajo que requiere mucho tiempo y dinero, pero ya así se ve muy bonito. Había mucha gente haciéndole fotos. Mi papá también , por supuesto.
Aquí estoy con mi mamá, con Noelia la Serrana y con Jose. Hemos tenido visita esta Semana Santa. Unos amigos de mis papás, Jose y Mª Cruz, con los pequeños David y Sofía han estado con nosotros el miércoles, jueves y viernes por la mañana. El miércoles por la noche David estaba con un poco de fiebre y su mamá se quedó con él en casa; por eso no vinieron a ver el paso. Pero los demás días sí que salimos todos, y nos divertimos mucho.
Bueno, pues después de un fin de semana maratoniano y ante lo que se avecina, el día de hoy lo hemos dedicado a ordenar la casa. Yo me he sentado tranquilamente a ver cómo mis papás recogían cosas que había por todos lados:
Estamos ordenando pero sin perder de vista las fiestas que vienen. Ya está casi todo listo.
Mi traje de nazareno:
Mis trajes (sí, trajes, en plural) de flamenca, que nos hemos probado aprovechando que mi mamá también ha recogido ya los suyos (también en plural) y mi abuela Asunción y mi tita Laura estaban aquí:
Con mis zapatitos de flamenca y todo:
Mi mamá se pregunta cómo me van a coger la flor a la cabeza con el poco pelo que tengo (hasta en eso me parezco a mi papá); yo tampoco lo sé, pero ¿a que me queda bien?.
¡Bueno, pues ya llegó mi primer Domingo de Ramos!.
Como todos esto días atrás, hizo muy buen tiempo y mis papás me vistieron con las galas (ellos también: con sus trajes, zapatos nuevos y demás) para ver la Borriquita.
Me gustaba ver tanta gente junta y me llamaba todo la atención: los nazarenos, la música (no me asusté para nada; y eso que pasaron muy cerca de mí tocando muy, muy fuerte, para que todo el mundo se pudiese enterar bien). Un poco más tarde, en la puerta de la casa de Trigueros y Esperanza, nos encontramos con mi tita Laura y mi abuela Asunción (mi abuelo Manuel no tenía ganas de salir tan pronto, que este año la Semana Santa es muy larga, decía).
Después, cuando pasó la cofradía, mis papás se quedaron tomándose una copita en casa de Trigueros y Esperanza y yo también me quedé...dormida.
La verdad que me gustó mucho y ya estoy deseando que venga pronto la próxima. Este año es el Cristo, que da la casualidad que sale el Martes Santo (el día del cumpleaños de mi abuelo Manuel). Llevo ya varios días seguidos de jaleo (y los que me quedan) y ¡me encantan los días de fiesta! .El único "problemilla" es que me cuesta un poco más quedarme dormida, pero curiosamente, y para asombro de mi papá, me sigo levantando a la misma hora. Él me explica que, normalmente, si se acuesta uno más tarde y al otro día no tiene que ir a trabajar (como es mi caso) puede levantarse un ratito más tarde ¡pero es que yo tengo muchas ganas de ver a mis papás, y a las ocho de la mañana ya es muy tarde para mí: no tengo que ir a trabajar pero tengo casi todo por hacer!.
¡Por fin se han casado! (También digo "por fin" porque hay que ver la de veces que ha ido mi mamá con mi mami, y otras incluso yo, de compras: un día unos zapatos de tal color , otro día unos leotardos de tal otro, la blusa, la peineta, ...¿por qué no lo comprarán todo en un día?. Yo creo que les gusta ir de compras. ¿Me gustará a mí también?. Mi papá piensa que sí; en eso, como en muchas más cosas, saldré a mi mamá).
A lo que iba: el día, precioso (algo bueno de que no llueva nunca); la ceremonia, muy bonita, con momentos de llorar de emoción y de risa ( es lo que pasa cuando los que participan son amigos o familiares).
Por ejemplo, los "jartibles" de los amigos carnavaleros les dedicaron un pasodoble que nos emocionó mucho:
Los novios , muy guapos:
Mi papá y mi mamá también iban muy guapos:
El convite estuvo muy bien, en un cortijo precioso, en medio del campo, que es donde suelen estar los cortijos. Mientras algunos estaban bailando y tomándose una copita, mi abuelo Juan y su hermano, mi tito Manolo, fueron a dar una vuelta por los alrededores y volvieron ¡CARGADOS DE ESPÁRRAGOS!. Pero es que se pusieron a arreglarlos y partirlos allí mismo, en el salón:
Al final nos tuvieron que echar del salón porque nadie quería irse. Nos estábamos divirtiendo mucho. Los más jóvenes continuaron en la discoteca hasta las seis de la mañana. Mi papá y mi mamá no fueron con ellos aunque son jóvenes aún (más mi papá) por que yo les dije que seguramente me seguiría despertando a las ocho de la mañana, por mucha boda de los titos que fuera.
Ayer estuvimos de boda. Se casó mi tita Evangelina con Pedro, su novio de toda la vida. La ceremonia fue en el Castillo y el convite en un cortijo, La Moharra.
Los novios iban muy guapos:
Y mi mamá también:
Ya en el cortijo hizo muy buen tiempo y se estaba muy bien fuera. Mi abuelo Juan me dio un paseito y estuvo enseñándome todas las cosas antiguas que había por allí.
Hoy, mi papá tiene más ojeras que de costumbre, camina muy despacito, está todo el tiempo tumbado viendo la tele,... Con lo bien que se lo pasó ayer y hoy no tiene ganas de nada. ¿Por qué será?.