Cuando llegó la Romería del año pasado yo no tenía ni un mes y mis papás pensaron que el campo no era el mejor sitio para mí. Este año tampoco pensaban ir, pero sí querían llevarme a verla salir, porque saben que me encantan los animales, entre ellos los caballos. Pero no ha podido salir a causa de la lluvia. Entonces los romeros se han trasladado al recinto ferial a refugiarse bajo las casetas (en Mairena, después de años de experiencia, hemos hecho una Feria con casetas a prueba de lluvia), lo que nos ha permitido ir a dar una vuelta a buscar el tercio de mis titos Dioni y Laura, que estaban también con la prima Mª José.
Mis papás se han venido a regañadientes, pero gracias a la lluvia han podido salir un poco (por irónico que parezca) y yo he podido asistir a mi primera "Romería".

