miércoles, 30 de junio de 2010

En el auto de papá

En realidad es de mi mamá, porque mi papá ya no conduce. Bueno, estos dos días sí, que con la novedad aún no se lo ha dejado a nadie. Total, que tenemos coche nuevo. Los otros dos pasan de herencia a mis titos Alberto (el Rover) y Laura (el Astra). Un regalo envenenado, ya que el del taller, Juarma el Prenda, últimamente, cuando veía a mi papá le decía: ¿Has estado enfermo? Como esta semana no te has pasado por el taller...


Un Renault Koleos. Sí. Mis papás tampoco habían oído hablar de él hasta que lo vieron en el concesionario. Muy bonito, con su volante, sus luces, cuatro ruedas y otra de regalo, radio, y un montón de cosas más.

Creo que cuando Él vea lo que se han gastado mis papás en el coche, en plena subida del IVA, pensará: Después se me quejan y todo. Poco les he quitado. Si es que España va bien. Bueno, no. Eso lo decía el Otro. ¡Qué lío! Si son todos iguales.

martes, 29 de junio de 2010

El curso de natación

Otro curso que llega a su fin. Habéis ido siguiendo mi evolución, poco a poco, hasta ver en lo que me he convertido: una campeona. Y aquí está el diploma que lo acredita:



Aunque más que suficiencia, creo que he demostrado sobresaliencia.

sábado, 26 de junio de 2010

... y el principio de otra

Mi papá hace varios años que nota la extremada rapidez con la que le pasan los años, pero cada vez que recuerda que en septiembre entraré en el cole de los grandes siente verdadero vértigo. No para de repetirse: ¿ya?

Para ese momento, hay muchas cuestiones importantes, pero una que nos va a perseguir el resto de nuestra vida es la foto de la matrícula. Esa foto la pegan en el Libro de escolaridad y, aunque ahora nos parezca que ese lacito es encantador o que con esas gafas de pasta y culo de botella estamos graciosísimos, es muy probable que no pensemos así dentro de algunos años. Suele suceder en especial en reuniones en las que se empieza a hablar de lo buenos (o malos) estudiantes que éramos de pequeños y allá que van nuestros padres a por el librito. La discusión sobre las notas da paso a la risa y el escarnio por esa foto que resume todo el paso por el cole.

Así, sabiamente, mi mamá me llevó ancá Amancio a hacerme la foto de carnet. Esta será la foto de mi libro de escolaridad. Seguro que dentro de diez o doce años los comentarios serán del tipo: ¡vaya, tan guapa como siempre!



El fin de una etapa...

Pues ya vamos terminando con la guarde. El día 2 de julio tendremos nuestra fiestecita de despedida (ya os contaré).

He tenido muy buenas notas, como ya habéis visto anteriormente, aunque algunas asignaturas han sido muy difíciles, como Plastilina II o Pintarse un reloj en la muñeca I. También hay que confesar que otras no merecen estar en estos planes de estudios, como Saltar I y II, o Prácticas de llanto. Son cosas que todo niño medianamente motivado debe dominar a estas alturas.

Como ya es clásico cuando se acaba un ciclo educativo, toca la orla, o como en este caso, la foto en grupo. ¿Donde está Wally Adriana? (Pista: la más guapa de todos).

(Si hacéis clic en la imagen la veréis más grande)

martes, 22 de junio de 2010

¡España, ra, ra, ra!

Ayer estuve viendo el España-Honduras con mis papás. Visto lo visto con el Betis, hemos puesto nuestras esperanzas futbolísticas de la temporada en el España (con lo que, seguramente, nos volveremos a llevar otro chasco). Lo de las fotos borrosas, no es que mi papá esté perdiendo facultades (si alguna vez las tuvo); es que las he hecho yo. Y, claro, estoy en prácticas.

sábado, 5 de junio de 2010

El cumple de mamá

Pues para celebrar el cumpleaños de mi mamá (36; no creo que se moleste en que os diga su edad, sobre todo cuando se lleva tan estupendamente) fuimos a cenar al restaurante chino con mis abuelos Lolita y Juan. A mi abuela asunción no le hace ninguna gracia el chino desde que le contaron que había unas botellas de licor de lagarto con el lagarto dentro. Debe pensar que comer allí es como estar en medio de una selva, o qué se yo. ¡No se la puede sacar del Bar San Pedro!