lunes, 27 de septiembre de 2010

Mi primera romería

Después de tres añitos por aquí, ya tardaba en volver a escribir algo de las serie Mi primera...

Sí, ya sé que es mi segunda romería, pero es la primera "de verdad". Hacía cuatro años que mis papás no aparecían por allí y, me dicen ellos, no ha cambiado demasiado. Bueno, en realidad hay algunas diferencias.

En primer lugar, la hora de llegada. Antes llegaban los últimos, sobre la hora de almorzar. Este año, al mediodía ya estaba todo organizado. No fuimos los primeros por poco.


Otra diferencia era que, además de la comida y bebida habituales, traíamos yogures, zumitos, actimeles y esas cosas. Incluso teníamos mesas (en plural) ¡Y con manteles! ¡Y de tela! Trigueros decía que si teníamos que superar eso el año que viene, deberíamos contratar un catering, con sus camareros con pajarita y esas cosas.


Además del fogón, bombona, sillas y demás impedimenta, venía una buena ración de juguetitos para entretenernos.


Después, lo normal en estas situaciones: comer, estar con los amigos, ensuciarnos un poco, ...




Terminamos con muy buenas sensaciones, prometiendo hacer pronto, antes de que lleguen los fríos, otra excursión al pinar (tranquilos, tenemos al menos un mes de margen).

sábado, 11 de septiembre de 2010

Frases célebres


Ayer por la tarde vino mi amigo Nicolás de visita y estábamos en la cochera jugando. En cierto momento cogemos esta pelota de peluche. Mi mamá nos explicaba dónde vivíamos.

Yo: Cuando sea mayor, viviré aquí (mi dedo se fue, al azar, a un país de Oriente Medio).

Mi mamá: No hija, no te vayas a vivir a ese país, que es muy peligroso.

Yo: Vale, a ese no, que está lleno de tijeras y cuchillos.


viernes, 10 de septiembre de 2010

Comienza el cole

Este mañana he ido por primera vez al cole. En realidad la segunda, ya que tuvimos una especie de presentación en junio, para que fuésemos conociendo el lugar donde pasaré los próximos ocho o nueve años, que se dice pronto.

Llevé la mochila que me compró mi mami en Eurodisney y un vestidito que me hizo mi mamá.


Para este evento tan importante no podía faltar la comitiva, y allá que iba con mi mamá, mi papá, mi abuelita Asunción y mi tita Conchi.


Había muchos niños y estaba impaciente por entrar. Estaba constantemente preguntando ¿Cuándo entramos?


Allí estuvimos un ratito (el primer día era sólo media hora) y no me quería ir, con lo que mis papás piensan que no habrá ningún problema para el lunes, que ya sí es con el horario completo.


Con mi señorita, Reyes, que es buena no, buenísima

jueves, 9 de septiembre de 2010

Rosa, evidentemente

Este fin de semana, mi mamá y mi mami han estado pintando mi cuarto (mi papá andaba por la casa, pero no sé qué tarea tenía). Mis papás se han dado cuenta, después de tres años, que soy una niña, y han decidido pintarlo de rosa. A falta de algunos cuadros ha quedado precioso no, preciosísimo.


Estos son los zapatos que llevaré mañana al cole. No ha habido forma de quitármelos en todo el día. Insistí a mi papá para que les hiciera una foto, claro.

La Virgen de los Remedios

Ayer fui con Carmen a llevar flores, nardos en concreto, a la Virgen de los Remedios. Parece ser que la tradición consiste en adornar el paso con las flores que se le lleva la tarde anterior. Digo parece ser porque mis papás no tenían ni idea; ha tenido que ser gente que no es natural de aquí la que se lo contara. Además, íbamos las dos vestidas iguales, con trajes que nuestras respectivas mamás nos han hecho.

Fui con Carmen y sus papás. Cuando los míos vinieron a recogerme más tarde, había una velaíta en la plaza de San Sebastián, cosa que también desconocían, pero que no fue impedimento para que nos quedásemos hasta bastante tarde.

jueves, 2 de septiembre de 2010

El cumple

¡Qué ganas tenía de cumplir tres años! ¿Pero qué se han creído, que si tenemos menos de tres años utilizamos las piezas de los juguetes para tragárnoslas, o metérnoslas por la nariz? Pues piensan bien, porque eso es básicamente lo que hacemos. Pero ya pasó. Ahora, como soy mayor, ya no puedo hacer eso.


He cumplido una especie de mayoría de edad de los pequeños, y como tal, la fiestecita ha ido acorde con su importancia. Han venido muchos amigos y familiares. Además, como la casa de Mama estaba recién reformada, todo estaba muy blanco y reluciente.






El corral también estaba muy bien acondicionado, con césped artificial y todo. Allí pusimos la zona de los pequeños. También podían ir los mayores, pero estaban mayoritariamente las mamás; los papás misteriosamente no se separaban del botellero de cerveza, que estaba en el patio.


Como hacía tanto calor y no parábamos de jugar, terminamos todos en ropa interior. Sólo los pequeños, no penséis mal.




Después de celebrar el mío, también le cantamos el cumpleaños feliz a Ángeles, ya que, al igual que el año pasado, coincidieron nuestros cumpleaños. ¡Qué casualidad de nuevo!


Me imagino que otra fecha similar será cuando cumpla los 10 años (por las dos cifras), o los 18, aunque no creo que para entonces mi papá nos deje corretear en braguitas, rodeadas de moteros con el torso desnudo.