lunes, 29 de marzo de 2010

Domingo de Ramos

Pues ya hemos visto la primera de este año.

Nos encontramos con mis abuelos Manuel y Asunción nada más salir y nos fuimos directamente a ver pasar la Borriquita por la casa de Nicolás.


Luego bajamos a la Plaza a verla de nuevo. Mis papás me compraron una trompeta para acompañar la cofradía y amenizar las tardes en casa. Después, de bares, hasta que caímos rendidos (los pequeños). Los papás aprovecharon entonces para tomarse una cerveza todos sentados pero no quisieron abusar demasiado, más que nada por que al día siguiente la vida continuaría. Pero este miércoles nos vemos de nuevo.





sábado, 20 de marzo de 2010

La cuenta atrás

Ya tenemos (casi) todo listo para el mes de las Fiestas Grandes.

Mi nuevo traje de nazareno (en el anterior ya no quepo):


Uno de mis dos trajes de flamenca (el otro está en proceso):


Uno de los dos de mi mamá (el rosa que está encima del montón):


Y, aunque no está listo, digamos, del todo, el traje que mi mamá le está haciendo a mi tita Irmina. Habéis oido bien. Ha empezado por lo fácil en la costura; ya luego hará manteles y cojines y esas cosas más difíciles. Esperemos que para mediados de abril esto tenga el aspecto de un traje de flamenca.


Además mi mamá, que no tiene suficiente con hacer un traje, me está haciendo también los flecos para mi traje:


Y yo, probándome los complementos:



viernes, 19 de marzo de 2010

¡Felicidades, papá!

En la guarde llevamos varios días preparando un regalito para el día del padre, que esta tarde le he dado al mío. Aunque creo que se olía algo, ya que hace unos días le pedí una foto para el regalito y ayer le dije que le tenía preparada una sorpresa.


El regalo era un marco con una foto de nosotros dos. Le faltan algunos lacitos de pasta porque intenté redecorarlo cuando lo saqué del envoltorio, ya secados. En cuanto mi mamá los encuentre los volveremos a pegar.

jueves, 18 de marzo de 2010

El cumpleaños del abuelo Manuel

Esta tarde hemos celebrado el 71 cumpleaños de mi abuelo Manuel. Como viene siendo habitual, mis primitos llamaron para cantarle el Joyeux anniversaire y yo, aprovechando que soy la más pequeña, soplo las velas a la vez que el que cumple los años, sea quien sea. Y la tarta, buenísima.