miércoles, 17 de diciembre de 2008

¡Feliz Navidad!

Este es el christmas (creo que se escribe asín, con todas esas consonantes sin vocales en medio) que mis papás van a enviaros para felicitaros estas fiestas, con una foto mía de pastorcita (de las cuarenta o cincuenta fotos que me hicieron, ésta es en la que salgo más quieta). Digo que van porque aún no lo han hecho. Creo que, a este ritmo, os llegará para año nuevo. Pero ya os podéis dar por felicitados:

¡Feliz Navidad y próspero año 2009!




martes, 9 de diciembre de 2008

Compras navideñas

Para rematar el puente (al final "ganó" mi mamá y fueron los tres días completos de salidas), el lunes fuimos a Sevilla de paseo-compras. Hace ya varios años (desde las Navidades del 2001) que vamos a Constantina a comprar los turrones, pero en esta ocasión hemos decidido ir a comprarlos a la muestra anual de dulces de los conventos en la capital.

En esta ocasión íbamos con mis abuelos Manuel y Asunción y los vecinos Ángeles y Jacques. Resultó otro días fantástico, con la muestra de los dulces en el Palacio Gótico de los Reales Alcázares; tapitas en en la Plaza del Salvador, en la que había una exposición de esculturas de Dalí; café en la calle Sierpes y luego vuelta en el tranvía, con un ambiente plenamente navideño, con las luces, árboles de navidad y muy ambientado, con mucha gente por todos lados. Sí, todo muy sevillanísimo, pero de vez en cuando viene bien darse una buena dosis de capital.


P.e.
El otro día alabábamos algo bien hecho, sin importar de qué color era el político responsable de ello. Vamos hoy a lo contrario : el tranvía de Sevilla o Metrocentro. Nos costó 1'10 € el trayecto por persona. Teniendo en cuenta que el recorrido mide unos 1300 m (no solo el recorrido que nosotros hicimos, si no TODO el recorrido posible del tranvía), con una simple regla de tres resulta un gasto de 84 céntimos/km. Teniendo en cuenta que el consumo de un coche cualquiera, un Opel Astra Diésel, por ejemplo, está sobre los 5 l./100 km, resulta unos 5 céntimos/km (contando a 1 € el litro de diésel, más o menos). Es decir, unas 17 veces más caro. ¿Será esto lo que llaman ahorrar con el trasporte público?. Me da la impresión que se va a quedar como una atracción de feria un pelín cara. Esperemos que con el metro tengan más suerte...

domingo, 7 de diciembre de 2008

Por la sierra

Acabamos de llegar de puente. De medio puente, de hecho. No está mal tener un día de descanso antes de reincorporarse a los quehaceres diarios. ¡Pero si el puente eran solo tres días!. Bueno, así contentamos a mi mamá (para que luego diga que no salimos) y a mi papá (para que luego diga que nunca estamos en casa). Hemos pasado un par de días, en definitiva, en una casa que el tito Rafael (el hermano de mi abuelo Juan) tiene en la sierra de Badajoz. Concretando un poco más, en Cabeza la Vaca (tiene nombre de pueblo de Mortadelo y Filemón), por alguna zona al norte del pueblo propiamente dicho; por aquí más o menos.

Íbamos con mis titos Alberto e Irmina y luego llegaron mis abuelos Juan y Lolita, y allí estaban también Nono y Noni (de verdad, no es broma), unos amigos del tito Rafael y de la tita Olga, y el Nemesio, el amigo local de los titos (así, con artículo incluido). Un montón de gente. ¡Ah!, y trufa, claro.

No hacía mucho frío, pero estuvo nublado durante los dos días y el domingo llovió todo el tiempo. ¡Perfecto para estar junto a la chimenea!.


Vimos las cabritas y los cerdos del Nemesio, dimos algunos paseos cuando el tiempo lo permitió y sobre todo comimos (sí, yo también) mucho. ¡Un buen calentamiento para lo que se nos viene encima!



sábado, 6 de diciembre de 2008

Mi segundo corte de pelo

El primero, en realidad, ya que el otro fue solo un poco de flequillo. En esta ocasión no han terminado en unos minutos. Aquí he luchado por cada milímetro de pelo que me han quitado.

Ya he aprendido a desconfiar de todo lo que contenga la expresión "verás qué guapa vas a estar", porque supone tener un gorro, una horquillita, una flor o algo igual de incómodo en la cabeza o similar. Así que en cuanto lo oí, yo intenté escabullirme...


..sin éxito.


¡Pero os aseguro que vendí cara mi derrota!. Tanto que tuvieron que recurrir a sobornos para intentar convencerme. No accedí claro, pero me quedé con los aspitos. ¡Qué se habrán creido!.


Al final, quizás tenga que darles la razón y esté muy guapa, aunque los mocos no queden muy fashion que digamos.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Al escondite

Cada vez que llegamos a casa, mis papás me dejan sola en la entrada para que entre por mis propios medios (os recuerdo que ya sé andar, solita) y les gasto una broma, escondiéndome entre las plantas de la entrada. Me divierto mucho mientras preguntan dónde me habré metido.


Lo que pasa es que mi papá es muy bueno jugando al escondite y me encuentra enseguida. Es bueno y también las plantas no son aún muy frondosas. Además, yo me pongo siempre detrás del mismo arbolito, y creo que eso influye mucho.


Pero yo esperaré pacientemente a que la entrada sea una selva frondosa y entoces verán: ¡Van a tardar más en encontrarme que al Bin Laden ese!



martes, 25 de noviembre de 2008

De excursión por Sevilla

El domingo nos fuimos a dar una vuelta por la capital. En un radio de pocos metros había una exposición de Rodin al aire libre, una feria del libro antiguo y una exposición y venta de artículos para belenes (amén de decenas de bares, que también deben englobarse en la llamada "oferta cultural"). Ya se respiraba el ambiente de Navidad, a pesar del calor que hacía.


La verdad es que no pudimos disfrutarla completamente porque mis papás, después de año y pico, aún tienen ciertos fallos en la organización para tales eventos (por la poca práctica, dice mi mamá; por eso hay que salir más, insiste). Llegamos a la una, que es cuando tengo que comer, y resulta que las casetas de los libros cerraban a las dos, que es cuando comen ellos (¿pero por qué tienen que comer?. ¿Es que no pueden aguantar hasta las ocho o nueve de la noche?, dijo un par de veces mi papá, algo contrariado). En fin, por ese motivo, y porque no me gustaba estar parada mucho tiempo (ni poco) delante de un montón de libros viejos sin dibujitos, dimos un más que ligero repaso. Como van a estar algunas semanas más, procuraremos volver otro día, pero a una hora sin conflictos con las necesidades alimenticias de nadie.


Después dimos unas vueltecitas, nos tomamos nuestras copitas y volvimos a media tarde. A pesar de no estar mucho tiempo por allí, fue un paseo muy agradable.


P.e.: ¿Habéis visto qué buenas fotos?. Me refiero a su resolución, no a su calidad artística; por que en eso, mi papá... en fin. Lo digo porque están hechas con el nuevo móvil de mi mamá. Nuevo por que el otro ha pasado a mejor vida debido en parte (y en todo) a los golpes que se ha llevado cuando lo dejaba caer. Los mandos de las teles aún resisten (aunque algunos empiezan a fallar) pero ya se lo dijeron a mi mamá en la tienda: los móviles están diseñados para que duren un par de años como mucho. ¿Se refería a un móvil en manos de un niño o a todos en general?.

lunes, 17 de noviembre de 2008

Llega el frío...

...y hay que ir vistiéndose apropiadamente. Pero aún no estamos en carnaval, ¡que parezco un barbe á papa con trenzas!.



domingo, 16 de noviembre de 2008

La biblioteca

Es curioso cómo los políticos hacen pocas cosas bien cuando no son del color favorito de mis papás (los que sí son tampoco están para tirar cohetes). Sin embargo, a veces, como por casualidad, hay algunas cosas que tenemos que aplaudir sin pensar en quién o cómo se ha hecho. Una de ellas es la Biblioteca de Mairena. Es la Biblioteca de Alejandría de la provincia.

¿Pero no soy muy pequeña aún para frecuentar esos lugares?. Lo que ocurre es que hay algunas zonas para peques y me lo paso muy bien allí. Mis papás me llevan una vez cada 15 días, más o menos. Es decir, cuando van a caducar los libros que nos llevamos prestados y vamos corriendo el último día a devolverlos o renovarlos. Allí suele haber otros niños como yo.

A veces es mi papá quien se pone a leer conmigo.


Y otras veces, mi mamá.


Aún no sé leer, claro, pero me van enseñando poco a poco. Por ahora están intentando que tire los libros al suelo de uno en uno.

Pero para qué nos vamos a engañar. ¡A mí lo que me gusta es revolcarme por el suelo y jugar con los otros niños!.


sábado, 25 de octubre de 2008

Matemáticas superiores

¿Os acordáis de mis clases de matemáticas?. No pensaréis que se pararon allí, ¿verdad?. Estoy descubriendo todo un mundo más allá del tres. La cosa continúa a buen ritmo: mis papás creen que para el verano ya podríamos ir por el once o el doce, por lo menos.


martes, 21 de octubre de 2008

Mi primer corte de pelo

Cuando alguien, como yo, tiene 14 meses escasos, casi todo lo que tiene que contar empieza por "mi primer ...". Esta vez le toca al pelo. En realidad solo es un corte de flequillo, que ya estaba un poco largo. Así que el domingo pasado llamamos a la prima Sole. Mi mamá, previendo grandes dificultades para tal evento, se encargó de reunir un numeroso grupo de personas; incluso a la Guardia Civil (no es broma: estaba allí Francisco, el novio de la prima). Después de todo, no fue tan dramático y me porté relativamente bien. En tres minutos, ya estaba lista. Mi papá me dice que poco a poco ese tiempo se irá incrementando con la edad, hasta que me ocurra como a mi mamá, que cada vez que va a la peluquería son cinco o seis horas ;).




Este es el resultado final, con la cara un poco más despejada (la línea roja que tengo en la nariz y el labio no tienen nada que ver con el corte de pelo: es la señal que deja un golpe con una pata de la mesa del salón. Cuando mides 76 cm, todo lo que queda a la altura de tu cara son esquinas, patas de mesas y esas cosas):


No fui la única que se peló el domingo. Mi tito Alberto y su perrita Trufa, que ya os presenté en septiembre, también, pero al cero. Parece que mi tita Irmina cogió la maquinilla, y ¡zas!: todo el que aparecía por allí, rapado. Mi tito Alberto dice que esa perra hace las mismas cosas que la Trufa, pero que no es la Trufa. Desde luego, sí que parece otra.


domingo, 19 de octubre de 2008

Sentir los colores

miércoles, 15 de octubre de 2008

El mando a distancia

Me encantan todos los mandos y teléfonos, con todos esos botones y pantallitas. Mi mamá, cuando se dio cuenta, me compró uno especial para niños, de colores y ruiditos, pero no le hice demasiado caso: tenía demasiados colorines. Cuanto más negro o gris, más me gusta a mí.

Pues resulta que, por efecto de la gravedad (y en parte por efecto mío; reconozco mi culpa), los mandos están frecuentemente en el suelo; tanto que empiezan a funcionar un poco, digamos, mal. Así que mi papá se ha buscado un nuevo mando a distancia, que tampoco funciona demasiado bien, pero no por la electrónica machacada, sino por que no le hace mucho caso (a veces) (a veces sí le hace caso, quiero decir) (1 min. 36 seg.)



domingo, 28 de septiembre de 2008

Mi primera "Romería"

Cuando llegó la Romería del año pasado yo no tenía ni un mes y mis papás pensaron que el campo no era el mejor sitio para mí. Este año tampoco pensaban ir, pero sí querían llevarme a verla salir, porque saben que me encantan los animales, entre ellos los caballos. Pero no ha podido salir a causa de la lluvia. Entonces los romeros se han trasladado al recinto ferial a refugiarse bajo las casetas (en Mairena, después de años de experiencia, hemos hecho una Feria con casetas a prueba de lluvia), lo que nos ha permitido ir a dar una vuelta a buscar el tercio de mis titos Dioni y Laura, que estaban también con la prima Mª José.

Se han instalado en la caseta de Toñi, de la que ella tenía la llave. Hemos estado comiendo y bebiendo (y yo con mis eternos potitos. ¡Pero si ya tengo seis dientes!). Bueno, hasta las cuatro de la tarde, cuando les he dicho a mis papás que quería dormirme un poco, pero en mi cuna.


Mis papás se han venido a regañadientes, pero gracias a la lluvia han podido salir un poco (por irónico que parezca) y yo he podido asistir a mi primera "Romería".


Mis bisabuelas

Ayer 27 de septiembre fue el cumpleaños de mi bisabuela. "¿Cuál de ellas?", diréis. Sí, porque por fortuna tengo dos bisabuelas. Pues la bisabuela Concha. "¿Pero cuál de ellas?", repetiréis. Es que las dos se llaman Concha. Vale, dejo de bromear. La abuela Concha que es la madre de mi abuelo Juan.


Fui con mamá a llevarle un regalito. Mi mamá creía que su cumpleaños era el viernes 26, pero al preguntárselo a mi abuelo, no estaba seguro del día. Incluso mi bisabuela pensaba que era el 26. ¡Al final hubo que mirar la fecha en su dni!. La pobre está en cama desde hace tiempo sin poder moverse y a veces le falla la memoria. Pero nos reconoció a todos fácilmente. Incluso sabía que cumplía 86 años.

A mi otra bisabuela, Concha también, le llamamos Mama (sin acento), con lo que no hay confusión. Así decimos "voy a ver a Mama Concha" o bien "voy a ver a la abuela Concha", según nos referimos a una y a otra.

Aquí tenéis a la Mama Concha conmigo el día que salía de nazarena (yo, no ella).


Junto con mi Mami Lolita, cuatro generaciones de Barreritas. ¡Tenemos a mi papá rodeado!


Actualizado (21-10-08). Aquí tenéis una foto más actual de las tres. Parece que yo soy la única que ha cambiado, ¿verdad?.