domingo, 28 de febrero de 2010
lunes, 15 de febrero de 2010
Días de cine
Pues no, no le tocó a la ópera. Mis papás me llevaron por primera vez al cine. La idea surgió de los papás de Carmen, que tampoco había ido nunca. Mis papás, después de pensárselo un poco, decidieron que también iríamos. Total, ¿qué era lo peor que podía ocurrir, que estuviese más tiempo de pie que sentada? Bueno, casi ocurre eso.
Fuimos a ver Tiana y el Sapo. Al principio estaba embobada, mirando arriba y abajo, dándole la mano muy fuerte a mi mamá. ¡Nunca había visto una tele tan grande! Y Carmen, igual. Aguantamos mucho tiempo sentadas, disfrutando de la película, más de lo que se pensaban mis papás. Luego, ya os podéis imaginar: pipí, caca, palomitas, correr un poco por delante de la película (menos mal que la pantalla estaba bastante alta),... esas cosas de niños.
Fuimos a ver Tiana y el Sapo. Al principio estaba embobada, mirando arriba y abajo, dándole la mano muy fuerte a mi mamá. ¡Nunca había visto una tele tan grande! Y Carmen, igual. Aguantamos mucho tiempo sentadas, disfrutando de la película, más de lo que se pensaban mis papás. Luego, ya os podéis imaginar: pipí, caca, palomitas, correr un poco por delante de la película (menos mal que la pantalla estaba bastante alta),... esas cosas de niños.

Mis papás se han quedado con muy buen sabor por la experiencia. Creo que la Disney hace las películas para niños, con historias sencillitas, no para los niños (bueno, también), sino para que los papás puedan seguir perfectamente la historia aunque se pierdan treinta minutos.
En cuanto terminó la película, nos pusimos las dos a gritar, cual coro de carnaval: ¡A las bolas, a las bolas! Y nos llevaron a las bolas.
Me han contado mis papás que anoche me quedé dormida en cuanto caí en la cama, y que, por eso, se están pensando seriamente llevarme todas las tardes al cine. ¡Por mí, encantada!
En cuanto terminó la película, nos pusimos las dos a gritar, cual coro de carnaval: ¡A las bolas, a las bolas! Y nos llevaron a las bolas.
Me han contado mis papás que anoche me quedé dormida en cuanto caí en la cama, y que, por eso, se están pensando seriamente llevarme todas las tardes al cine. ¡Por mí, encantada!
domingo, 14 de febrero de 2010
La gallina "piruleca"
Desde la semana pasada no paro de recordar lo bien que me lo pasé en le circo. Entre otras cosas, estoy siempre cantando canciones de los payasos. Lo que pasa es que parece que el mundo del circo se paró en los años 70 (la verdad es que es difícil superar a Fofó, Miliki y compañía).
La doctora Fernández
viernes, 12 de febrero de 2010
El nuevo look del abuelo
miércoles, 10 de febrero de 2010
Una tarde en el circo
Una tarde en el parque, una tarde en el circo,... solo falta que mis papás me lleven a la ópera de noche y esto va a parecer una colección de películas de los Hermanos Marx.
Bueno, en realidad no era un circo porque no estábamos bajo una carpa. Estábamos en un salón donde habitualmente se celebran bodas, pero había payasos, contorsionistas, una ilusionista, Doraemon, Micky, Minnie y más. Además fui con mi amiguita Carmen, sus papás, los míos, claro, y mi abuelita, con lo que me lo pasé mucho mejor. Mi papá tiene el mérito añadido de que a esa hora jugaba el Betis y prefirió venir con nosotros. Bueno, a lo mejor vino porque así tenía una excusa para no verlo. Sinceramente, creo que se divirtió más aquí.

lunes, 1 de febrero de 2010
Una tarde en el parque
Hacía mucho tiempo que no salía al parque, con tanta lluvia y algunos días de frío. Además, los días ya son más grandes y cuando me despierto de la siesta ya no es de noche. Antes, o bien iba a ver a mis abuelos o a la biblioteca, pero hoy hacía una buena tarde y he ido con mi papá a jugar un ratito.
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