viernes, 30 de mayo de 2008

I like to move!

Me encanta moverme.

Ya sabéis que me muevo por toda la cuna y por todo el parque (por los sitios que habitualmente me muevo; vale, por los únicos). Bueno, pues sin salir de la cuna ya estoy dando pequeños sustos a mis papás. Veréis.

Antes, cuando me movía menos que mi papá, por la cámara-espía que me colocaron (¿vulnerará algún derecho mío de estos que dicen constitucionales?) se veía esto:



Yo, perfectamente centrada y quietecita, con lo que mis papás estaban muy tranquilos (una vez que conseguían dejarme dormida, eso sí).

Pero últimamente lo que ven es algo parecido a esto:



Un trocito de mí, cuando ven algo, con lo que mis papás están constantemente preguntándose:

-¿Está ahí la niña? (¡¿dónde piensan que voy a ir?!).
-¿Pero cómo se ha puesto?
-Eso que se ve, ¿qué es?: ¿ una pierna?, ¿la mano?

Con lo que terminan subiendo para comprobar que sigo ahí. Lo que ocurre, cual "Fuga de Alcatraz", es que voy buscando los ángulos muertos de la cámara, para cuando me haga falta de verdad. Pero ya he oido decir a mi papá que va a ponerla en el techo, para poder ver toda la habitación entera, y que no piensa quitarla de ahí hasta que yo cumpla 20 años, por lo menos.




miércoles, 14 de mayo de 2008

A la hora de dormir

Poco a poco me voy haciendo más fuerte. Ya sabéis que me doy la vuelta, que me quedo sentada,...Pues bien, he descubierto que a la hora de dormir, me gusta ponerme de lado, tal que así:


Ya me resulta muy fácil y es como mejor me duermo. En cuanto mis papás ven que me pongo así, respiran tranquilos y piensan ¡lo conseguimos de nuevo, se quedó dormida!. Y casi siempre tienen razón.



Ya sé decir...

Siguiendo con los relatos de "la primera vez que...", vamos con mis primeras palabras-gestos.

Gestos:
  • Ya digo "no, no, no" cual Amy Winehouse ochomesina, moviendo la cabeza de lado a lado.
  • También digo "adiós", moviendo la mano.
  • Las palmitas, fundamental por estas tierras.
En cuanto a palabras (sílabas, más bien):
  • Algo así como "titatitatita", para gran regocijo de mis titas.
  • Un sonido como "ssssi, ssssi, ssssi", con lo que, técnicamente, ya sé decir .
  • Y el clásico de los clásicos: "papapapapa", con lo que la carrera que mantenían mis progenitores por ver qué decía antes, papá o mamá, se puede decir que ha quedado concluida (¡qué injusto!, dice mi mamá; así es la vida, dice mi papá disimulando una sonrisa).
No hay demasiados registros audiovisuales, ya que cada vez que mi papá lo intenta, yo dejo de balbucear (es que mi papá no conoce el principio de incertidumbre de Heisenberg por el que el proceso de observación influye en el fenómeno observado, pero yo sí).

Después de sufrir un duro interrogatorio por parte de mi papá, al final pudo grabar algo (no mucho, ya que soy más resistente que Rambo en el Vietnam) (2 min 37 seg):






Crisis en mi afición a la lectura

Mis papás esperaban, como una ley fundamental de la naturaleza, que cuando entrara en la ESO (o lo que haya cuando me toque a mí) toda la educación medianamente aceptable que me hubieran dado se iría al garete; entre otras cosas, el gusto por los libros y la lectura. Lo que no esperaban es que eso ocurriera a los ¡ocho meses!:





¡Que es broma!. La verdad es que me gustan mucho los libros (aunque algunos tienen un sabor un poco raro; será el cartón) y me pongo muy contenta cuando mi mamá me va a leer un cuento, pero una mala tarde la tiene cualquiera.



martes, 13 de mayo de 2008

Mi nombre en el "Lunar Reconnaissance Orbiter"


La NASA invita a todos los que lo deseen a enviar su nombre a la luna; más concretamente, a escribirlo en algún sitio del Lunar Reconnaissance Orbiter, que es lo que realmente mandarán a la luna. Mi papá ya ha inscrito el mio, como prueba este certificado de participación. Es algo parecido a lo que el Betis hizo con el monumento a su afición pero un poco más "geek". Si os hace ilusión, tenéis de plazo hasta el 27 de junio.




sábado, 3 de mayo de 2008

Ya me quedo sentada

Y yo solita, sin apoyarme en nada.



Además, con todos los mordedores, muñecos y peluches que tengo, todos de colorines, blanditos,... pues nada: ¡donde esté un mando a distancia, que se quiten todas esas tonterías!