Poco a poco me voy haciendo más fuerte. Ya sabéis que me doy la vuelta, que me quedo sentada,...Pues bien, he descubierto que a la hora de dormir, me gusta ponerme de lado, tal que así:
Ya me resulta muy fácil y es como mejor me duermo. En cuanto mis papás ven que me pongo así, respiran tranquilos y piensan ¡lo conseguimos de nuevo, se quedó dormida!. Y casi siempre tienen razón.