viernes, 5 de diciembre de 2008

Al escondite

Cada vez que llegamos a casa, mis papás me dejan sola en la entrada para que entre por mis propios medios (os recuerdo que ya sé andar, solita) y les gasto una broma, escondiéndome entre las plantas de la entrada. Me divierto mucho mientras preguntan dónde me habré metido.


Lo que pasa es que mi papá es muy bueno jugando al escondite y me encuentra enseguida. Es bueno y también las plantas no son aún muy frondosas. Además, yo me pongo siempre detrás del mismo arbolito, y creo que eso influye mucho.


Pero yo esperaré pacientemente a que la entrada sea una selva frondosa y entoces verán: ¡Van a tardar más en encontrarme que al Bin Laden ese!