Este fin de semana, mi mamá y mi mami han estado pintando mi cuarto (mi papá andaba por la casa, pero no sé qué tarea tenía). Mis papás se han dado cuenta, después de tres años, que soy una niña, y han decidido pintarlo de rosa. A falta de algunos cuadros ha quedado precioso no, preciosísimo.





Estos son los zapatos que llevaré mañana al cole. No ha habido forma de quitármelos en todo el día. Insistí a mi papá para que les hiciera una foto, claro.