lunes, 27 de septiembre de 2010

Mi primera romería

Después de tres añitos por aquí, ya tardaba en volver a escribir algo de las serie Mi primera...

Sí, ya sé que es mi segunda romería, pero es la primera "de verdad". Hacía cuatro años que mis papás no aparecían por allí y, me dicen ellos, no ha cambiado demasiado. Bueno, en realidad hay algunas diferencias.

En primer lugar, la hora de llegada. Antes llegaban los últimos, sobre la hora de almorzar. Este año, al mediodía ya estaba todo organizado. No fuimos los primeros por poco.


Otra diferencia era que, además de la comida y bebida habituales, traíamos yogures, zumitos, actimeles y esas cosas. Incluso teníamos mesas (en plural) ¡Y con manteles! ¡Y de tela! Trigueros decía que si teníamos que superar eso el año que viene, deberíamos contratar un catering, con sus camareros con pajarita y esas cosas.


Además del fogón, bombona, sillas y demás impedimenta, venía una buena ración de juguetitos para entretenernos.


Después, lo normal en estas situaciones: comer, estar con los amigos, ensuciarnos un poco, ...




Terminamos con muy buenas sensaciones, prometiendo hacer pronto, antes de que lleguen los fríos, otra excursión al pinar (tranquilos, tenemos al menos un mes de margen).