miércoles, 9 de abril de 2008

Ya pasó la feria

Mis primitos no pudieron llegar a tiempo (lo hicieron el lunes). Si hubieran llegado, me habría divertido más aún. Pero incluso así fueron unos días muy intensos.

Primero, el alumbrado. Yo no estaba allí porque era muy tarde, pero mi papá me lo grabó para que lo viera.



Y ya después, la Feria en sí. Vestirse de flamenca, ver gente, tomarse unas copitas (eso mis papás); vamos, lo que es una feria...
















Y para terminar, los fuegos. Yo tampoco estaba, ni mis papás (con toda la pena del mundo, me dicen), porque era tarde para todos, así que los vimos desde casa.





Después, la resaca (de eso me libro por ahora), a ordenar ropa (de eso también), y a jugar con los juguetes de la Feria. Por ahora se han librado, pero que se preparen (y vayan ahorrando) para los cacharritos en la Feria del próximo año.