martes, 1 de julio de 2008

¡Vacaciones!

¡Por fin estamos de vacaciones!.

No solo para mis papás ha sido un año un poco más duro de lo habitual. Ellos han dormido poco y disponen de menos tiempo libre, pero yo he tenido que aprender (y estoy en ello) a comer, dormir, moverme, gatear, gritar, balbucear, quedarme de pie, reír, llorar (bueno, esto último venía de serie),... Para mí, está siendo el curso más difícil de mi vida.

Pero ahora mis papás disponen de dos meses en los que no van a trabajar y pueden estar las 24 horas del día ocupándose de mí; los 1440 minutos de cada día dedicados a mí; todos y cada uno de los 86400 segundos del día, cada día hasta el 1 de septiembre, pendientes de lo que yo haga o necesite. ¡Qué bien!. ¿O no...?. Espero que mis papás no echen de menos el trabajo.