lunes, 24 de enero de 2011

Visita al zoo

Me parece que ya van quedando pocos lugares que no haya visitado. Uno de ellos era el zoo. Además, tenía una espinita clavada ya que no pude ir el curso pasado cuando en la guardería organizaron una excursión y yo amanecí ese día con fiebre. Total, que en una de las comidas de Navidad mis papás quedaron con los de Belén y con los de Vicente y Pablo y este sábado pasado nos fuimos a Jerez.


Mi papá fue hace décadas en una excursión del colegio y lo recordaba más destartalado, amén que no le gustan esos sitios donde los animales tienen que estar encerrados, pero reconocieron que la impresión fue muy buena. Como dijo mi mamá, son un mal necesario, pues de otra manera sería imposible ver cierto tipo de animales. También les impresionó mucho que hubiese animales extinguidos en sus hábitats naturales (¿os dais cuenta todas las palabras que ya sé? Hábitat, por ejemplo) y que no han desaparecido del todo gracias a los zoológicos.




Además llamaba la atención el tamaño de algunos animales: por mucho que los veas en los documentales de la 2 (mis papas; yo sólo veo Clan), impresiona ver un tigre o una jirafa a un par de metros. No te haces la idea de su tamaño real hasta que lo ves de cerca.


En definitiva, una excursión muy bonita. Un consejo si vais: hay merenderos y se puede llevar la comida de fuera; llevéis lo que llevéis será mejor opción que comer alimentarse en el restaurante que hay allí dentro.