martes, 8 de febrero de 2011

Cine again

El domingo pasado fuimos a ver Enredados (con lo bonito que sería llamarle Trenzas doradas o simplemente Rapunzel). La última vez ya estuve casi todo el tiempo atenta, pero en ésta, mis papás no podían evitar mirarme sorprendidos: no quitaba la vista de la pantalla. Y es que la película es preciosa.

Al final, cuando ella encuentra a sus papás verdaderos y se abrazan (¡Huy! ¿Pensábais verla? ¿Os he adelantado el final? Perdón. Como las películas de Disney suelen acabar con finales TAN sorprendentes...), decía que cuando se abrazó con sus verdaderos padres, que además son el Rey y la Reina (sí, ya sé que os estoy destrozando la película) pues yo empecé a llorar. ¡Qué emocionante! Estaba totalmente metida en la película.


Se ha convertido en mi pelli favorita. Mi papá me la ha tenido que descargar (un screener; se ve regu-regu y se oye como si estuviesen metidos en una tinaja, pero me da igual) y estoy todo el día viéndola.

Me vuelvo a quejar: ¿Por qué tiene que estar el sonido tan fuerte? No he estado nunca dentro del coche de un cani, de esos tuneaos con sus altavoces, pero debe ser algo parecido al cine.