El domingo llegaron mis primitos. Como viene siendo habitual cada vez que estamos de vacaciones, procuramos ir, al menos una vez, a comer al restaurante chino. Siempre vamos los últimos días porque nos cuesta horrores conseguir una fecha para ir todos (incluso en verano). Pero esta vez hemos decidido no quedarnos atrás y fuimos ayer. Además, ha sido la primera ocasión en la hemos ido mi primo Pablo y yo. Todos hemos quedado muy contento con la experiencia y hemos prometido volver pronto, pero no sé si nos dará tiempo en estos quince días. ¡Hay tanto por hacer aún! Ya os iré informando.