domingo, 22 de junio de 2008

La boda del primo Geni

Pues otra vez a sacar las galas, a ponerme guapa (aunque para eso me hace falta muy poco) y ¡vámonos de boda!.


Como viene siendo habitual, llegamos por los pelos (desde que somos dos mujeres en casa las que nos tenemos que arreglar) y nos sentamos detrás, por lo que para ver a los novios teníamos que asomarnos un poco al pasillo. Y eso que los novios eran bien grandes.


Por cierto, aún no he dicho quiénes eran los inoc... digo, los afortunados: El primo Eugenio, hermano de Evangelina, y su novia, o esposa, Laura. No es que parezcan altos por que mi papá les haya tomado esta foto desde un punto de vista más bajo, es que son así de altos.



Como hacía tanta caló (así escrito, en andaluz, da la impresión de que es más caló, pero es que hacía muchísima caló), después de la ceremonia fuimos a tomarnos un refresco, y digo fuimos porque yo también fuí, y me lo tomé.

Aunque, sinceramente, sigo prefiriendo mi biberón de leche y cereales.


Después me dejaron en casa de mi abuela Asunción y todos se fueron al convite. Mis papás se fueron muy tristes y estuvieron toda la boda sin divertirse, solo acordándose de mí, como podéis comprobar.