martes, 3 de junio de 2008

Una tarde muy cultural

Acabo de descubrir un mundo de imágenes más allá de los Lunnis y Pocoyó.

Esta tarde hemos ido al Museo de Bellas Artes de Sevilla a ver una exposición de Sorolla. Fuimos con mi Mami, mi abuelo Juan y mis titos Alberto e Irmina.

Los cuadros son impresionantes, por lo bonitos y por lo grandes. ¡Enormes!. Bueno, a veces me llamaba más la atención la botellita de agua que llevaba mi mamá, pero merece la pena ir a verlos, de verdad.

También aprovechamos para ver otras salas, que no tienen nada que envidiar a las de la exposición.




Al salir estaba allí mi tita Lola y fuimos a tomarnos unas tapitas y mis papás el biberón; o yo el biberón y los demás las tapitas; no me acuerdo bien. Fuimos todos salvo mi abuelo y mis titos, que iban a Los Palacios a ver un recital flamenco. ¡Vaya marcha!.



Al final ha resultado una tarde buenísima. Muy buen tiempo, todo ha salido estupendamente (menos el aparcamiento, por supuesto), no he llorado para nada (¿por qué iba a llorar, si he estado toda la tarde en la calle, en brazos, rodeada de muchísima gente?) aunque hemos llegado a casa a las once de la noche. Espero que esto haga recapacitar a mis papás y vean que es posible salir un poquito más. ¡Con lo que a mí me gusta!.