Hoy se han marchado mis primitos a Francia. Aunque el curso no empieza hasta el día dos de septiembre, se toman unos días para descansar de las vacaciones; quizás demasiados, según los que nos quedamos aquí. Es que queremos que estén más tiempo con nosotros. Sobretodo yo, para que pudiesen celebrar conmigo mi cumpleaños (eso deberían haberlo tenido en cuenta mis papás. Ahora que caigo, fui yo la que me adelanté un mes; podría haberme dado cuenta entonces y haberme adelantado un mes y quince días, por ejemplo. Pero yo era muy pequeña entonces y no estaba en esas cosas).
Desde que volvieron de la playa hemos seguido jugando constantemente, se han quedado un par de noches a dormir en nuestra casa, han comido aquí varias veces y nos hemos bañado en una piscinita que hemos puesto en la terraza. Los voy a echar mucho de menos. Ya estoy deseando que llegue la Navidad. ¡Parezco el Corte Inglés, anunciando la nueva temporada con varios meses de antelación!.