Esta noche es la fiesta de Halloween (creo que se escribe asín). Aunque entre los mayores causa mucho rechazo, por lo de ser una fiesta forastera muy americana y todo eso, la verdad es que a los niños nos encanta. Ya estoy ensayando mi disfraz. Mi tita Irmina me puso anoche unas uñas de plastilina y yo iba por la casa metiendo miedo a todo el mundo, diciendo que era la Bruja Piruja. Entre las uñas y las manos rojas del otro día, creo que no hace falta mucho más para asustar a la gente.