miércoles, 14 de julio de 2010

Volvemos a casa

Esta mañana henos remoloneado mucho en la cama porque teníamos tiempo suficiente. El avión no sale hasta las cuatro: tiempo de sobras para llegar pero no para visitar otras cosas por la mañana.


Esta es la vista del patio interior del bloque donde está nuestra casa.


En la tele están dando el desfile militar del 14 de julio. Cuando empiezan a salir los aviones, mi papá se asoma a la ventana: ¿se verán desde aquí? Efectivamente: a los pocos segundos de salir en la tele, pasaban por delante nuestra. Ha resultado divertido.


Luego fuimos a pasear, de nuevo, a la Place des Vosgues (sí, en la que me metí en la fuente), pero pronto empezó a llover a mares y volvimos a casa en cuanto paró un poco.


En el camino nos cayó un buen chaparrón encima (¡qué manera de llover!) y tuvimos que cambiarnos al llegar al aeropuerto. Luego, el avión, mi siesta y hasta la próxima.


A un escritor muy viajero le preguntaron que cuál era el mejor viaje que había hecho, y respondió que el mejor viaje es siempre el de vuelta. No creo que sea el mejor, pero cuando uno decide volver, está loco por llegar.