Tal como lo leéis. Hoy amaneció lloviendo, con muchísimo frío. Bueno, la verdad es que no sabemos cómo amaneció porque nos levantamos cerca de la 11 de la mañana. Pero si a esa hora hacía tanto frío, nos podemos imaginar que al amanecer hacía mucho más. Mi papá tuvo que salir y le comentó a mi mamá que estaban los cristales helados, y que el agua hacía un ruido muy raro al chocar con el coche, que era aguanieve. Pero un poco más tarde, empezaron a caer unos copos muy grandes, y la gente empezó a asomarse a la calle (la mayoría en pijama y batín; no somos los únicos que no hemos visto el amanecer de hoy). Estaba nevando. Lo que pasa que no ha acabado de cuajar por la lluvia de antes, o por que no hace el suficiente frío. A media tarde hacía unos 2º C, pero por la noche está subiendo, a 4º C, por lo que parece que se va a quedar en esto.
En fin. Una anécdota de la que nos acordaremos, pero no tanto como lo que cuentan de aquel febrero del 54.
P.d.: ¡Qué suerte tuvieron en Carmona!