Mis primitos volvieron a casa el 3 de enero. Pero aquí aún teníamos unos días más de fiesta.
Ese mismo domingo salieron los Reyes en la calle Marchenilla, por donde vive Nicolás, así que fuimos a verlos con él.
Los Reyes van andando, acompañados por unos burritos en los que llevan los regalos. La mañana estaba un poco lluviosa pero permitió que hicieran todo el recorrido.






Ya el día 5 fuimos a ver los de verdad. Precisamente por la calle Marchenilla de nuevo, que es donde está la casa de mama Concha. Allí quedamos con los primos y titos para ver pasar los Reyes y comernos el roscón todos juntos. Me dieron muchos regalos (de mis titos y de los que cogimos), pero lo que más me gustó fue una muñequita de Blancanieves que venía dentro del roscón.






El día 6, los Reyes me dejaron otro montón de juguetes, como ya intuía después de los regalos de Papá Noel. La noche anterior les dejé tres bombones en la escalera, que aparecieron comidos al día siguiente. Esa es la prueba irrefutable de que estuvieron aquí.


Ahora la preocupación es para mis papás. ¡A ver dónde meten tantos juguetes!
Los Reyes van andando, acompañados por unos burritos en los que llevan los regalos. La mañana estaba un poco lluviosa pero permitió que hicieran todo el recorrido.
Ya el día 5 fuimos a ver los de verdad. Precisamente por la calle Marchenilla de nuevo, que es donde está la casa de mama Concha. Allí quedamos con los primos y titos para ver pasar los Reyes y comernos el roscón todos juntos. Me dieron muchos regalos (de mis titos y de los que cogimos), pero lo que más me gustó fue una muñequita de Blancanieves que venía dentro del roscón.
El día 6, los Reyes me dejaron otro montón de juguetes, como ya intuía después de los regalos de Papá Noel. La noche anterior les dejé tres bombones en la escalera, que aparecieron comidos al día siguiente. Esa es la prueba irrefutable de que estuvieron aquí.
Ahora la preocupación es para mis papás. ¡A ver dónde meten tantos juguetes!