¡Ya estamos en la semana de Feria!
Nada más llegar vimos a Nicolás con sus papás que, al igual que el año pasado, se estaba echando una siestecita.
Al poco rato llegaron mis primos. Como los pequeños éramos mayoría, nos fuimos a los cacharritos. No creo que los papás hayan estado tanto tiempo seguido en ellos desde que tenían diez años. Pero no se pueden quejar: también se montaron en algunos.

Aquí parece que estemos en Grease (se ha colado una niña que viste como mis primos, pero no es ninguno de ellos):
Y a mitad de la tarde, unos churros para reponer fuerzas.