Mis papás incluso se atrevieron a meterme en la fila, en un tramo con muchos niños, y la verdad es que se quedaron sorprendidos con mi disciplina en la fila (salvo con la vela, que duró entera unos 10 segundos: el tiempo que tardé en darle dos porrazos contra el suelo).





Unos echan incienso al paso de la cofradía y yo...¡pompas de jabón!
Y al final, un tentempié en el bar.
Hemos puesto unas cuantas fotos pero aquí hay más.