Después de un mes en Zahora y una semana en Matalascañas, podemos decir que las vacaciones la playa se nos ha terminado. Aún quedan unos cuantos días pero mis primitos ya se han ido y eso hace que sea un poco menos verano para nosotros, aunque las temperaturas nos recuerdan que todavía vamos a sudar bastante. A partir de ahora, a pasar una mijita de calor, a preparar mi cumple y a preparar el principio del curso (esto mis papás; yo me libro por el momento). También dedicaré un ratito a contaros un poco los sucesos que me han ido acaeciendo a lo largo de estas semanas.
