Mis papás me cuentan que una de las estampas típicas del verano eran los cuadernillos de Vacaciones Santillana. La tele les recordaba que el verano ya estaba cerca con esos anuncios. Para que lo aprendido durante el curso no se secara a pesar de los chapuzones en la piscina, era habitual que los papás les hicieran repasar con esos cuadernos.

Mis primos también dedicaban un rato todas las mañanas a hacer sus deberes. Lo curioso es que todos decían que estaban haciendo las Vacaciones Santillana, aunque eran de otra editorial y, por supuesto, en francés. Como fueron los primeros, pues ya todos los que vengan se llamarán así (algo parecido a lo que ocurre con danone, casera, pan bimbo, kleenex,... en un fenómeno que se conoce como antonomasia)


Incluso mi primito Pablo tenía el suyo.

Y mi primita Ana, aunque no se separaba de su bote tira-peos. ¡Nunca se sabe en qué ejercicio te van a pedir que lo utilices!

Mis primos también dedicaban un rato todas las mañanas a hacer sus deberes. Lo curioso es que todos decían que estaban haciendo las Vacaciones Santillana, aunque eran de otra editorial y, por supuesto, en francés. Como fueron los primeros, pues ya todos los que vengan se llamarán así (algo parecido a lo que ocurre con danone, casera, pan bimbo, kleenex,... en un fenómeno que se conoce como antonomasia)
Incluso mi primito Pablo tenía el suyo.
Y mi primita Ana, aunque no se separaba de su bote tira-peos. ¡Nunca se sabe en qué ejercicio te van a pedir que lo utilices!