domingo, 23 de agosto de 2009

La siesta

¿Os acordáis de que en vacaciones dormía un rato en la cama de mis papás? Pues estas vacaciones no iban a ser menos, aunque tenemos un pequeño trato: sólo si es de día (la siesta). Aunque este año la cama de mis papás se ve un poco más pequeña.


En Zahora hemos seguido con ese trato.


Y cuando me he quedado dormida en la playa, pues donde podía.


El problema (para mis papás) es que ya llevamos más de diez días desde que intentamos volver a la rutina y aún no han conseguido que me quede dormida sola si no es después de tropecientos cuentos, unos llantos, pipí, popó, pepé,... Es que me tienen un mes durmiendo con ellos en su cuarto y ahora pretenden en unos días que lo haga solita en el mío. Pues no. ¡Se lo van a tener que trabajar un poco más!